Por lo tanto debemos buscar un horno que cumpla con estas cualidades y para ello debemos fijarnos en el color del barro del horno, pero ¿Por qué?
Para la elaboración de los hornos se utiliza dos tipos de barro, uno blanco o caolín y otro rojo o bermejo. Si tenemos en cuenta la calidad del horno es mejor que el mayor porcentaje de barro utilizado en su fabricación sea el blanco, este es más arenoso, lo que nos indica que su capacidad refractaria es mayor, por consiguiente también será mayor su capacidad y resistencia al fuego directo sin sufrir daño, dando a estos hornos una calidad y duración mayor.
La elaboración de estos hornos de barro refractarios es más lenta debido a que el barro blanco se trabaja peor y solo permite levantar tramos de 10 en 10 centímetros como máximo, los buenos alfareros optaran en tardar más en la elaboración en beneficio de la calidad.
Los hornos de barro refractario que se amoldan a las cualidades que comentamos son típicos y exclusivos de Pereruela (Zamora), por lo que es recomendable que compremos nuestro horno de barro elaborado en esta localidad y nos beneficiemos de su calidad, capacidad calorífica, resistencia al calor y lo más importante por el buen gusto y sabor de los platos que cocinemos en ellos.
