viernes 1 de julio de 2011

Cómo elegir un buen horno de barro

Lo primero que debemos saber es cuales son las cualidades que debemos buscar en un buen horno, estas son, resistencia,  consumo de poca leña, que caliente rápido y que mantenga el calor.

Por lo tanto debemos buscar un horno que cumpla con estas cualidades y para ello debemos fijarnos en el color del barro del horno, pero ¿Por qué?

Para la elaboración de los hornos se utiliza dos tipos de barro, uno blanco o caolín y otro rojo o bermejo. Si tenemos en cuenta la calidad del horno es mejor que el mayor porcentaje de barro utilizado en su fabricación sea el blanco, este es más arenoso, lo que nos indica que su capacidad refractaria es mayor, por consiguiente también será mayor su capacidad y resistencia al fuego directo sin sufrir daño, dando a estos hornos una calidad y duración mayor.

La elaboración de estos hornos de barro refractarios es más lenta debido a que el barro blanco se trabaja peor y solo permite levantar tramos de 10 en 10 centímetros como máximo, los buenos alfareros optaran en tardar más en la elaboración en beneficio de la calidad.

Los hornos de barro refractario que se amoldan a las cualidades que comentamos  son típicos y exclusivos de Pereruela (Zamora), por lo que es recomendable que compremos nuestro horno de barro elaborado en esta localidad y nos beneficiemos de su calidad, capacidad calorífica, resistencia al calor y lo más importante por el buen gusto y sabor de los platos que cocinemos en ellos.

Hornos de barro

El horno de barro a lo largo del tiempo ha sufrido una evolución que le ha llevado de la necesidad imperiosa de poseer uno para poder cocer el pan y así disponer de un alimento de primera necesidad, a la actual, como un accesorio para el buen gourmet que nos permita disfrutar de los excelentes platos que podemos cocinar en ellos.


Pero así como su uso y necesidad han sufrido una evolución, esta no ha ocurrido en su elaboración, se siguen elaborando de manera tradicional como hace siglos, continúa habiendo maestros alfareros que generación tras generación aplican las mismas técnicas para su fabricación.

De estos hornos hechos a mano de manera tradicional son de los que vamos hablar.